La justicia sanjuanina interviene tras el ingreso de un niño al Hospital Marcial Quiroga con restos de estupefacientes en su organismo
Detección y cuadro clínico
El caso se originó cuando una mujer trasladó a su hijo de apenas 2 años al Hospital Marcial Quiroga debido a que el menor presentaba serias dificultades motrices, específicamente problemas para caminar y una evidente desorientación. Si bien inicialmente se barajó la posibilidad de un traumatismo de cráneo debido a la inestabilidad del niño, los estudios clínicos y análisis toxicológicos de urgencia arrojaron un resultado positivo para cocaína. Ante la gravedad del hallazgo, se activó de inmediato el protocolo sanitario y policial previsto para estos casos.
La denuncia de la madre y el entorno familiar
Acusaciones cruzadas en un contexto de vulnerabilidad Durante las primeras declaraciones ante las autoridades, la madre del menor apuntó directamente contra su expareja. Según el relato materno, el niño habría estado bajo el cuidado del padre en las horas previas a presentar los síntomas. La mujer sostuvo que la exposición a la sustancia ocurrió en el domicilio del hombre, sugiriendo un escenario de grave negligencia o consumo en presencia del menor. Por su parte, la justicia investiga si la intoxicación se produjo por ingesta directa (accidental) o por contacto con restos de la droga en superficies al alcance del niño.
Intervención de la Justicia de Familia y la UFI
Protocolo de protección de menores Dada la naturaleza del hecho, se dio intervención simultánea a dos fueros:
- Justicia de Familia: Para determinar medidas de protección urgentes sobre el menor y evaluar si el entorno materno o paterno es apto para su cuidado una vez que reciba el alta médica.
- UFI Delitos Especiales / CAVIG: Para investigar la posible comisión de delitos relacionados con la salud pública y el incumplimiento de los deberes de asistencia familiar, además de verificar la veracidad de las acusaciones contra el padre.
Estado de salud y pasos a seguir
El niño permanece bajo observación médica, evolucionando favorablemente mientras su organismo elimina los restos de la sustancia. Los médicos descartaron que la transmisión haya sido vía lactancia materna (por la edad del menor), reforzando la hipótesis del «descuido» en un ambiente contaminado con drogas. Las autoridades han ordenado allanamientos y peritajes en los domicilios involucrados para recolectar evidencia física que permita determinar las responsabilidades penales de los adultos a cargo del menor en el momento de la intoxicación.







