Un escalofriante episodio de violencia de género conmociona a la localidad de Sarmiento tras conocerse los detalles de una agresión calificada por la UFI CAVIG como de «extrema violencia». El hecho, ocurrido el pasado fin de semana, tuvo como protagonistas a un hombre de 32 años, identificado por sus iniciales como M.R., su pareja y la hija de esta, una adolescente de apenas 14 años que también resultó herida al intentar intervenir.
La secuencia de terror se desencadenó durante la madrugada del domingo, luego de que la pareja regresara de un casamiento. En medio de una fuerte discusión, la mujer sufrió una descompensación y cayó al suelo. Lejos de auxiliarla, el agresor aprovechó el estado de indefensión de la víctima para propinarle violentas patadas en la cabeza, al punto de dejarle marcadas las huellas de su calzado en el rostro y el cráneo.
El ataque no terminó allí. La hija de la mujer, al presenciar la escena, intentó desesperadamente defender a su madre forcejeando con el sujeto. Como respuesta, el agresor le propinó un golpe de puño en la cara y la empujó, provocándole una herida sangrante en el labio. Según trascendió en la audiencia, el vínculo era sostenido bajo constantes amenazas de muerte; el imputado advertía que iba a «cagar a tiros» a quien lo denunciara o manipulaba a la víctima con quitarse la vida si ella decidía finalizar la relación.

Tras el incidente, y mientras vecinos y familiares auxiliaban a las damnificadas, el hombre se dio a la fuga. Horas más tarde, se presentó de forma desafiante en una comisaría local, donde insultó al personal policial antes de quedar formalmente demorado al confirmarse que era buscado por el gravísimo hecho.
La decisión judicial que genero polémica: Este miércoles, durante la audiencia de formalización, las fiscales Silvina Zogbe y Claudia Ruiz Carignano solicitaron la prisión preventiva por dos meses. El Ministerio Público Fiscal argumentó que existía un riesgo elevado de reincidencia y peligro de entorpecimiento, dado que el imputado vive en una comunidad pequeña donde podría influir sobre los testigos o volver a hostigar a las víctimas.
A pesar de la ferocidad del relato y las pruebas presentadas, la jueza Gloria Verónica Chicón rechazó el pedido de prisión efectiva. Aludiendo a la falta de antecedentes penales previos, la magistrada dispuso la libertad de M.R., bajo el cumplimiento de estrictas reglas de conducta y medidas de coerción. El sujeto quedó imputado por lesiones leves agravadas por el vínculo en contexto de violencia de género y lesiones leves en perjuicio de la menor de eda







