La mujer se encontraba internada en grave estado tras el violento choque frontal ocurrido en la Ruta 188. Su deceso se suma al de un hombre que perdió la vida en el acto, dejando a dos provincias conmocionadas por el fatal desenlace.
Lo que comenzó como un siniestro vial de extrema gravedad terminó por transformarse en una tragedia por duplicado. En las últimas horas, se confirmó el fallecimiento de Clara López, quien permanecía bajo cuidados intensivos luego de protagonizar un brutal accidente en el paraje conocido como «El Ombú». Con su muerte, ya son dos las víctimas fatales que se cobra este siniestro que ha despertado un profundo dolor tanto en Mendoza como en San Luis.
El accidente ocurrió sobre la Ruta Nacional 188, cuando dos vehículos colisionaron de frente por causas que aún son materia de peritaje. En el lugar del hecho, el impacto fue de tal magnitud que uno de los conductores falleció de forma instantánea, mientras que López fue rescatada entre los hierros y trasladada de urgencia con un cuadro de politraumatismos severos.
Un operativo que no pudo evitar el final más triste
A pesar del esfuerzo de los profesionales médicos, el estado de Clara López era crítico desde su ingreso. La violencia del choque frontal dejó los vehículos prácticamente irreconocibles, lo que complicó inicialmente las tareas de rescate de los bomberos y el personal de salud que trabajó en el pavimento de la 188.
El impacto en la comunidad y la investigación en curso
La noticia del deceso de López generó una ola de mensajes en redes sociales, ya que los involucrados en el siniestro tenían vínculos en ambas provincias vecinas. El paraje «El Ombú», escenario recurrente de incidentes viales de diversa consideración, vuelve a estar en el centro de la escena por la peligrosidad de la zona y la velocidad en la que se transita por dicho corredor.
La justicia continúa con las diligencias pertinentes para determinar si hubo una falla mecánica o una imprudencia humana detrás de la maniobra que desencadenó el impacto frontal. Mientras tanto, las familias de ambas víctimas aguardan la entrega de los cuerpos para el último adiós, en medio de un clima de absoluto desgarro.







