Investigadores y peritos de Criminalística subieron hasta el yacimiento calingastino para reconstruir los últimos minutos del trabajador que perdió la vida en alta montaña. Buscan determinar si hubo fallas en los protocolos de seguridad o negligencia por parte de la empresa minera.
La Justicia de San Juan aceleró las medidas de prueba en torno a la muerte del operario en el proyecto cuprífero Los Azules. Este viernes, una comitiva de la UFI Delitos Especiales, encabezada por el fiscal de la causa, se trasladó hasta el corazón del yacimiento en Calingasta para llevar a cabo una inspección ocular detallada en el sitio exacto donde ocurrió el fatal desenlace. El objetivo es recolectar evidencia física y testimonial que permita esclarecer las circunstancias del deceso.
El trabajador, cuya identidad fue preservada inicialmente por respeto a su familia, falleció mientras realizaba tareas operativas en una zona de difícil acceso y bajo condiciones climáticas extremas, propias de la actividad minera en alta montaña. La inspección de hoy es considerada «vital» por los investigadores, ya que busca contrastar el relato de los testigos con la disposición física de las maquinarias y los elementos de seguridad presentes en el lugar.
Peritajes y protocolos bajo la lupa
Durante el operativo, que se extendió por varias horas debido a la complejidad del terreno, los peritos de la Policía de San Juan realizaron mediciones, toma de fotografías y fijación de pruebas. La Fiscalía busca determinar dos ejes centrales:
- Si el operario contaba con todos los elementos de protección personal (EPP) requeridos para la tarea.
- Si la empresa cumplió con los estándares de seguridad y respuesta ante emergencias establecidos por la legislación vigente.
Desde la operadora del proyecto, McEwen Copper, emitieron un comunicado lamentando profundamente el hecho y aseguraron estar a entera disposición de la Justicia para facilitar la investigación. Sin embargo, la mirada de los fiscales se mantiene firme sobre la cadena de mandos y los responsables de la supervisión en el momento del incidente.
A la espera de la autopsia final
Mientras se procesan los datos obtenidos en la montaña, el cuerpo del trabajador fue trasladado a la Morgue Judicial para la realización de la autopsia. El informe forense será la pieza que termine de armar el rompecabezas, confirmando si la causa de muerte fue producto de un accidente traumático o si existieron factores concurrentes relacionados con la salud del operario o el entorno laboral.
La comunidad minera de San Juan sigue de cerca el avance de la causa, ya que la seguridad en los proyectos de gran escala es un tema de debate permanente. Por ahora, las actividades en el sector específico del siniestro permanecen suspendidas por orden judicial hasta que se completen todas las pericias técnicas necesarias.







