El sujeto fue detenido tras la denuncia de un familiar por presuntos abusos contra la adolescente. Al conocerse el hecho, la madre de la víctima habría intentado minimizar la situación argumentando que el hombre es el sostén económico del hogar: «Él paga la comida».
La justicia sanjuanina interviene en un caso que ha generado una profunda conmoción por sus ribetes sociales y la vulnerabilidad de la víctima. Un hombre quedó tras las rejas bajo la sospecha de haber abusado sexualmente de su hija adolescente de manera reiterada. Sin embargo, lo que terminó de escandalizar a los investigadores fue la postura de la madre de la menor, quien habría intentado encubrir los vejámenes priorizando la estabilidad financiera de la casa.
El rol de la madre y la justificación económica
Durante las primeras actuaciones y entrevistas psicológicas, trascendieron declaraciones de la progenitora que dejaron perplejos a los funcionarios judiciales. Según se desprende de la investigación, la mujer habría manifestado una suerte de justificación hacia el agresor basándose exclusivamente en su rol de proveedor.
«Él paga la comida», habría sido la frase con la que la mujer intentó disuadir la denuncia, sugiriendo que la subsistencia del grupo familiar dependía de que el hombre permaneciera en libertad. Esta actitud ha puesto a la mujer bajo la lupa de la fiscalía, que evalúa si le corresponde algún tipo de responsabilidad penal por omisión o encubrimiento agravado.
Situación judicial y protección de la menor
Detención y pericias
El imputado fue capturado de inmediato y trasladado a sede policial mientras se completan las pericias de rigor. La declaración de la adolescente en Cámara Gesell será la prueba fundamental para determinar la magnitud de los abusos y el tiempo que llevaban ocurriendo dentro del entorno familiar.
El futuro de la adolescente
Dada la falta de contención por parte de su madre, los organismos de protección de Niñez y Adolescencia han tomado intervención directa. Se busca garantizar que la menor sea retirada de ese ambiente tóxico y reciba la asistencia psicológica necesaria para afrontar el proceso judicial contra su padre y la desprotección manifiesta de su progenitora. El caso permanece bajo estricto secreto de sumario para resguardar la identidad de la víctima.







