En un fallo que sienta precedente en la justicia sanjuanina, la imputada fue hallada culpable de actos de zoofilia tras comprobarse que grababa los abusos. Aunque la sentencia es de prisión, la mujer no irá a la cárcel debido a que no cuenta con antecedentes previos, pero deberá cumplir con estrictas reglas de conducta y la prohibición de acercarse a animales.
La Justicia de San Juan dictó sentencia en un caso que generó una fuerte repulsa social y puso en el centro del debate la protección de los derechos de los animales. Una joven fue condenada bajo la Ley 14.346 (Ley de Maltrato Animal) luego de una investigación que se inició a partir de la viralización de material audiovisual donde se la observaba cometiendo actos de zoofilia contra su propia mascota.
El proceso, llevado adelante por la UFI Delitos Especiales, logró reunir pruebas tecnológicas contundentes que acreditaron la autoría de los hechos. A pesar de la gravedad del delito y del impacto en la opinión pública, el sistema penal establece escalas que, en el caso de personas sin condenas anteriores, permiten la ejecución condicional de la pena.
Los detalles de la sentencia y las restricciones
La condena impuesta obliga a la joven a someterse a un régimen de control por parte de la justicia durante el tiempo que dure la pena. Entre las medidas principales se destacan:
- Prohibición absoluta: No podrá tener bajo su cuidado, convivir ni acercarse a ningún animal.
- Tratamiento psicológico: Deberá realizar un abordaje profesional enfocado en la prevención de este tipo de conductas.
- Reglas de conducta: Presentarse periódicamente ante la justicia y mantener un domicilio fijo bajo apercibimiento de revocar la condicionalidad si incumple alguna de las pautas.
El destino de la mascota
Desde el inicio de la causa, el animal fue rescatado por personal policial y puesto bajo la custodia de una asociación proteccionista local. Según los informes médicos veterinarios, el perro se encuentra en buen estado de salud general y ya ha comenzado un proceso de rehabilitación para ser dado en adopción responsable a una familia que garantice su bienestar integral.
Este fallo, aunque no contempla la prisión efectiva, es visto por las organizaciones de defensa animal como un avance significativo en la visibilización y sanción de delitos que anteriormente quedaban en la impunidad. La condena queda registrada en el prontuario de la joven, lo que le impedirá acceder a beneficios similares en el futuro ante cualquier nueva infracción a la ley.







