Ezequiel Maximiliano Laciar estaba en la mira por violentas entraderas en Pocito y Rawson donde se utilizaban insignias del FBI. Pese a no haber pruebas suficientes por los asaltos, la justicia lo sentenció a tres años de cárcel tras unificar penas por tenencia de armas.
La investigación judicial sobre las violentas entraderas cometidas bajo la modalidad de “falsos policías” en los departamentos de Pocito y Rawson dio un vuelco administrativo. Si bien el Ministerio Público Fiscal solicitó el sobreseimiento de Ezequiel Maximiliano Laciar respecto a los robos agravados, el imputado terminó condenado a tres años de prisión de cumplimiento efectivo por la tenencia ilegal de un arma de fuego.
El arma que selló la condena
Durante los allanamientos realizados en el marco de la investigación por los asaltos, los efectivos policiales hallaron en el domicilio de Laciar un revólver calibre 38. Las pericias posteriores de la Policía de San Juan y la ANMaC confirmaron que el arma estaba apta para el disparo y clasificada como de «uso civil condicionado».
Ante la falta de elementos suficientes para elevar a juicio la causa por los robos en Médano de Oro y Pocito, la UFI Delitos Contra la Propiedad, representada por el fiscal Cristian Catalano y su equipo, decidió avanzar específicamente por el delito de tenencia ilegítima de arma de fuego.
Juicio abreviado y unificación de penas: En una audiencia reciente, la Fiscalía y la defensa técnica acordaron resolver el conflicto mediante un juicio abreviado. Laciar reconoció la propiedad del revólver y aceptó una pena de dos años de prisión.
Sin embargo, el escenario se complicó para el acusado debido a sus antecedentes:
- Agosto de 2024: Había sido condenado a un año de prisión de ejecución condicional por portación de arma de uso civil.
- Resolución actual: Al registrar esta condena previa, el fiscal solicitó revocar la condicionalidad.
Finalmente, se fijó una pena única de tres años de prisión de cumplimiento efectivo.
La investigación por las entraderas sigue abierta: Pese al sobreseimiento de Laciar en esta instancia, la justicia aclaró que la causa por los robos ocurridos en diciembre de 2025 continúa bajo investigación.
Aquellos hechos generaron gran conmoción debido a la logística de la banda, que utilizaba chalecos similares a los policiales e incluso insignias del FBI para engañar a las víctimas. Por el momento, el señalado como presunto líder permanecerá tras las rejas cumpliendo su condena por la tenencia del arma mientras se buscan nuevas pruebas sobre los asaltos.







