En una acción coordinada de escala global, se desarticuló una red dedicada a la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes. El procedimiento, denominado «Aliados por la Infancia», culminó con la detención de 84 personas y el secuestro de una enorme cantidad de material tecnológico que servirá como prueba clave para la causa.
Coordinación y despliegue territorial
El operativo consistió en más de 100 allanamientos simultáneos realizados en diferentes puntos de Argentina y en el exterior, involucrando a países como Estados Unidos, Brasil, Chile, Ecuador, Panamá, Paraguay y Puerto Rico. En nuestro país, las intervenciones se desplegaron en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Misiones, Salta, Santa Fe y San Luis.
La investigación se originó a partir de reportes de la organización NCMEC (National Center for Missing & Exploited Children), lo que permitió a las fuerzas de seguridad rastrear el intercambio de archivos con contenido de abuso sexual infantil a través de plataformas digitales.
Resultados del operativo y material secuestrado
Como saldo de los procedimientos, además de las 84 detenciones, los efectivos policiales lograron incautar una cifra superior a los 500 dispositivos electrónicos, entre los que se encuentran computadoras, teléfonos celulares, tablets y unidades de almacenamiento externo. También se reportó el hallazgo de dispositivos de captura de imagen y otros elementos que eran utilizados para la producción y distribución del material ilícito.
El rol de la justicia y las fuerzas de seguridad
En el ámbito nacional, la coordinación estuvo a cargo del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, con la participación activa de la Policía de la Ciudad y fuerzas federales. Los especialistas destacaron que la clave del éxito en esta megacausa fue el uso de herramientas tecnológicas de última generación, que permitieron identificar las direcciones IP y geolocalizar los domicilios donde se cometían los delitos.
Los detenidos quedaron a disposición de la justicia bajo cargos que incluyen la tenencia, distribución y producción de material de explotación sexual infantil, mientras se analizan los dispositivos secuestrados para determinar si existen más ramificaciones de esta red criminal.







