La Justicia sanjuanina dictó sentencia contra el chofer de la RedTulum que protagonizó un trágico siniestro en Capital. Las pruebas confirmaron que el conductor se encontraba distraído con su dispositivo móvil al momento de atropellar a la víctima, quien falleció producto de las graves heridas sufridas.
A casi dos años del fatal episodio que conmocionó a los sanjuaninos, la causa judicial contra el colectivero finalmente llegó a su fin con un veredicto condenatorio. El tribunal determinó la responsabilidad penal del chofer en el siniestro ocurrido en una transitada intersección del microcentro, donde una mujer perdió la vida tras ser embestida por la unidad de transporte público.
El peso de la prueba tecnológica
El punto de inflexión en el debate oral fue el peritaje técnico sobre el teléfono celular del imputado. Los informes de criminalística y el análisis de las cámaras de seguridad confirmaron una hipótesis que la querella sostuvo desde el inicio: el chofer estaba utilizando el dispositivo segundos antes del impacto. Esta negligencia fue calificada por los jueces como un factor determinante y evitable que derivó en la tragedia.
La distracción al volante, sumada a la falta de precaución al realizar una maniobra de giro, configuró la conducta de homicidio culposo por la conducción imprudente de un vehículo motorizado.
La sentencia y la inhabilitación
La condena impuesta contempla una pena de ejecución condicional, pero incluye una sanción administrativa que impacta directamente en la vida laboral del acusado: la inhabilitación especial para conducir cualquier tipo de vehículo por un tiempo prolongado. Con esta medida, la Justicia busca sentar un precedente sobre la gravedad de utilizar telefonía móvil durante la prestación de un servicio público.
Familiares de la víctima manifestaron que, si bien la condena trae un cierre al proceso legal, nada repara la pérdida. Por su parte, desde los organismos de seguridad vial instaron a los conductores profesionales a extremar los cuidados, recordando que una mínima distracción en zonas de alto flujo peatonal puede tener consecuencias irreversibles.







