En una nueva audiencia del debate oral, uno de los médicos que realizó la autopsia contradijo la versión de la defensa. Según su testimonio, el cuadro de insuficiencia cardíaca era reversible si hubiera recibido atención médica a tiempo.
El juicio que investiga las circunstancias de la muerte de Diego Armando Maradona sumó un testimonio clave que complica la situación de los imputados. Federico Corasaniti, uno de los peritos oficiales que participó de la autopsia, declaró ante el tribunal que el «Diez» atravesó un proceso agónico de aproximadamente 12 horas antes de su fallecimiento en la casa de Tigre.
Un cuadro clínico detectable
Según detalló el especialista, Maradona presentaba signos claros de deterioro que no fueron atendidos. El perito fue contundente al afirmar que el edema agudo de pulmón que terminó con la vida del astro no fue un evento súbito, sino el desenlace de una insuficiencia cardíaca que se prolongó en el tiempo. «Cualquier médico con un control básico de signos vitales hubiera detectado que algo andaba mal», sostuvo ante los jueces.
La posibilidad de evitar el desenlace
Uno de los puntos más sensibles de la declaración técnica tuvo que ver con la sobrevida del paciente. El profesional médico aseguró que, de haber contado con una internación domiciliaria adecuada o un traslado a un centro de salud, el cuadro era reversible. Esta declaración golpea directamente la estrategia de los abogados defensores, quienes sostienen que la muerte fue un evento repentino e imprevisible.
Continuidad del proceso judicial
El testimonio de Corasaniti refuerza la hipótesis de la fiscalía sobre el «abandono de persona» y la mala praxis del equipo médico liderado por Leopoldo Luque y Agustina Cosachov. El juicio continuará con la declaración de otros peritos y testigos que estuvieron presentes en la vivienda durante las últimas horas de Maradona, buscando determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los ocho acusados en la causa.







