El hallazgo se produjo en un complejo de departamentos abandonado que se encuentra bajo custodia de Gendarmería. Los restos fueron encontrados en avanzado estado de descomposición, lo que obligó a iniciar pericias de ADN para confirmar la identidad de la víctima.
Un hallazgo estremecedor sacudió la tranquilidad de Río Gallegos este domingo. En un predio de departamentos sin terminar, ubicado en las inmediaciones de la Autovía 17 de Octubre, fue encontrado el cuerpo descuartizado de una persona. La justicia santacruceña trabaja ahora bajo la principal hipótesis de que los restos pertenezcan a un jubilado que era intensamente buscado desde hace meses en la región.
Un escenario dantesco en un predio custodiado
El complejo donde se produjo el hallazgo está bajo la órbita de Gendarmería Nacional debido a reiterados episodios de vandalismo y ocupaciones ilegales en el pasado. Fue precisamente durante una inspección o movimiento en la zona que se dieron de bruces con los restos humanos. La saña del crimen, evidenciada en el descuartizamiento, ha generado una profunda conmoción entre los investigadores, quienes preservaron el lugar de inmediato para la recolección de pruebas.
La pista del jubilado desaparecido
Si bien el estado del cuerpo no permitió una identificación visual inmediata, los investigadores centraron su atención en el caso de un hombre de avanzada edad que desapareció en circunstancias misteriosas tiempo atrás. Las prendas de vestir encontradas en el lugar y algunas características físicas preliminares coinciden con el perfil del jubilado buscado, aunque desde la Fiscalía pidieron cautela hasta que los estudios forenses y el cotejo genético brinden una certeza absoluta.
Pericias clave y hermetismo judicial
El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para la autopsia correspondiente. Los peritos buscan determinar no solo la identidad, sino también la data y la causa de la muerte, para establecer si el lugar del hallazgo fue la escena del crimen o simplemente el sitio donde se descartaron los restos. Por el momento, el juez de la causa ordenó un estricto hermetismo mientras se analizan cámaras de seguridad de la zona y se toman testimonios que puedan aportar luz a este sangriento episodio.







