La Justicia sanjuanina dictó sentencia definitiva por el trágico accidente laboral ocurrido en una finca de Sarmiento, donde un trabajador rural perdió la vida tras ser arrollado por una pesada maquinaria. Leonardo Saúl Acuña, conductor de la cosechadora de aceitunas, fue condenado a dos años de prisión de cumplimiento condicional y recibió una inhabilitación de cinco años para manejar cualquier tipo de vehículo agrícola.
El hecho se produjo durante la madrugada, mientras la víctima, Víctor Torres, cumplía funciones como «caminante» para guiar el recorrido de la máquina. Según la reconstrucción del caso, Acuña realizó una maniobra de marcha atrás para reingresar a las melgas tras una descarga de frutos, sin advertir la presencia de su compañero. El impacto fue fatal en la oscuridad del campo, dejando al descubierto una serie de negligencias operativas críticas.
La Fiscalía fue determinante al señalar que la cosechadora presentaba fallas de seguridad alarmantes: no funcionaba la bocina ni contaba con luces de retroceso. A estas deficiencias técnicas se sumó que la cabina era hermética al sonido, limitando la comunicación entre operarios exclusivamente a señas, y que el conductor no poseía el carnet habilitante para operar este tipo de transporte.
Informes de Criminalística detallaron que las dimensiones de la maquinaria, que puede alcanzar hasta cinco metros de altura en operación, reducían drásticamente la visibilidad de Acuña. La combinación de la falta de elementos de seguridad, la carencia de habilitación oficial y la escasa iluminación en el predio fueron los pilares para que la Justicia calificara el episodio como un homicidio culposo por conducción negligente e imprudente.







