Tras una serie de allanamientos coordinados por la Policía Rural, se desmanteló una red de tenencia ilegal en Carpintería y zonas aledañas. El operativo resultó en la detención de un hombre, la incautación de un arsenal y el rescate de diversas especies protegidas que se encontraban en cautiverio sin autorización.
En una jornada de intensa actividad operativa, el personal de la Unidad Rural N° 4 y la División Policía Rural llevó adelante dos procedimientos clave en el departamento de Pocito. Los allanamientos, motivados por infracciones a las leyes de protección animal y seguridad pública, derivaron en el hallazgo de armamento pesado, estupefacientes y animales cuya tenencia está estrictamente regulada.
Arsenal y estupefacientes en Villa Pons
El primer despliegue tuvo lugar en una vivienda de calle Mendoza Vieja, en la zona de Villa Pons, Carpintería. Allí, bajo la supervisión de la Justicia de Faltas, los efectivos identificaron a un hombre de apellido Nievas (32). En el domicilio se encontraron tres benteveos enjaulados, cuchillería diversa y dos rifles de aire comprimido.

Sin embargo, la requisa tomó una dimensión mayor cuando intervino el personal de Drogas Ilegales. En el lugar se incautaron 4 kilos de cannabis (repartidos entre flores y hojas), además de toda la logística para su venta: balanzas de precisión, picadores, pipas y cigarrillos ya armados. Por este motivo, se dio intervención a la Dra. Carolina Menéndez de la Unidad Fiscal Federal.
En materia de seguridad ciudadana, la UFI Flagrancia tomó cartas en el asunto al hallar seis armas de fuego adicionales: cinco largas y un revólver, junto a una gran cantidad de cartuchos de diversos calibres (22, 12, 16, 14, 18). Por orden del ayudante fiscal Mario Alberto Quiroga, el sujeto fue detenido y trasladado a la Comisaría 7ª.

Rescate de fauna mayor
El segundo operativo se concentró en la zona de calle 8, entre Lemos y Mendoza. En este predio, la policía constató la presencia de animales de gran porte cuya tenencia domiciliaria es ilegal: dos llamas, un guanaco y dos ciervos.
El responsable del lugar, un hombre de apellido Narváez (48), no pudo acreditar la documentación ni la habilitación correspondiente para poseer estas especies. Siguiendo las directivas de la Dra. Aciar, del Juzgado de Faltas y Convivencia de Pocito, los ejemplares quedaron bajo depósito judicial a la espera de ser trasladados a un ámbito adecuado para su preservación.








