El médico Leonardo Santiago Furlotti Barassi recibió un mes de prisión en suspenso y dos meses de inhabilitación. La Fiscalía mostró sorpresa porque el juez descartó el delito de estafa.
En un fallo que generó repercusión y sorpresa en el ámbito judicial, el médico cirujano Leonardo Santiago Furlotti Barassi fue condenado este viernes en la provincia de San Juan. Se lo halló culpable de haber cobrado por una cirugía realizada en el Hospital César Aguilar de Caucete, un establecimiento de salud pública donde las prestaciones y los insumos son absolutamente gratuitos.
El juez Alberto Caballero resolvió condenar al profesional por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público. La pena impuesta fue de un mes de prisión de ejecución condicional (en suspenso) y dos meses de inhabilitación para ejercer la medicina, período durante el cual no podrá desempeñar su profesión.
Las claves de la acusación y la polémica por el fallo
La investigación penal preparatoria se inició luego de que se detectara que el cirujano le habría exigido el pago de $250.000 a un paciente, argumentando que el dinero era necesario para afrontar los costos de “suturas e implantes”. Sin embargo, al tratarse de un nosocomio público, el Estado provincial cubre la totalidad de la intervención.
Durante el debate oral, la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) de Delitos Especiales presentó pruebas que consideraba contundentes para sostener una doble acusación: incumplimiento funcional y estafa. Entre los elementos principales se destacaron:
- Chats y comprobantes: Mensajes de texto y una transferencia bancaria directa desde la cuenta del paciente hacia una cuenta vinculada al médico.
- Testimonios del personal: Declaraciones de trabajadores del Hospital César Aguilar que ratificaron que ningún paciente debe abonar dinero por insumos o asistencia en el lugar.
A pesar del pedido de la Fiscalía, el magistrado decidió no avanzar sobre la figura de la maniobra defraudatoria (estafa). Fuentes vinculadas a la causa manifestaron su sorpresa y disconformidad con el criterio del juez Caballero, ya que esperaban una condena más amplia debido al aprovechamiento económico de recursos estatales.
Un giro en la causa: de la mala praxis a la corrupción
El caso ya venía sumando una fuerte atención pública en San Juan, aunque por un motivo diferente. Originalmente, la causa judicial se había abierto para investigar una presunta mala praxis tras el fallecimiento de Axel Fabián Marinero, un paciente que había sido intervenido en dicho hospital por una lesión en el tendón de Aquiles.
Si bien las pericias médicas terminaron descartando la hipótesis de la mala praxis en el deceso, la revisión de las comunicaciones y el expediente civil sacaron a la luz el cobro irregular de los $250.000, lo que derivó en la condena penal que se conoció hoy.







