El cuerpo de Benjamín Scerra presentaba más de 20 puñaladas, siete de ellas en el cuello. Los peritos forenses confirmaron que los asesinos mantuvieron el cadáver escondido en un lugar refrigerado para frenar su descomposición antes de descartarlo en un descampado de Granadero Baigorria. Hay un menor detenido y tensión en el barrio.
El crimen de Benjamín Scerra, el joven de 19 años que era intensamente buscado en la provincia de Santa Fe, sumó en las últimas horas certezas escalofriantes. Este viernes se conocieron los resultados preliminares de la autopsia, los cuales confirman que el muchacho fue víctima de un ataque de una saña descomunal y que los homicidas montaron una macabra logística para ocultar el cuerpo.
El fiscal de la causa, Aquiles Balbi, habló con la prensa y fue contundente al desglosar los datos de la necropsia: «Se pudieron comprobar más de 20 heridas de arma blanca» en diferentes partes del cuerpo de la víctima.
Muerte en el acto y conservación en frío
De acuerdo al informe forense, entre seis y siete de los puntazos letales fueron dirigidos directamente a la zona del cuello, lo que provocó que Benjamín muriera prácticamente en el acto.
Sin embargo, el dato que más conmovió a los investigadores tiene que ver con lo que hicieron los asesinos después del crimen. El fiscal precisó que la víctima fue «preservada en algún lugar refrigerado» debido al extraño estado de conservación que presentaba el cadáver al momento del hallazgo.
Los peritajes determinaron que el chico llevaba una semana desaparecido, pero su cuerpo no mostraba el deterioro propio del paso de los días a la intemperie. Además, se constataron varias heridas post mortem que tienen que ver con el arrastre: los delincuentes lo sacaron del freezer o la cámara donde lo tenían guardado y lo trasladaron hasta el lugar del descarte.
El hallazgo y la furia vecinal
Benjamín había sido visto por última vez hace siete días. Tras varias jornadas de desesperación y marchas de los familiares exigiendo su aparición, el cadáver fue encontrado cerca de la medianoche de este jueves en una zona descampada conocida como monte Celulosa, en Granadero Baigorria, donde los asesinos lo habían dejado oculto de manera precaria tapándolo con un chapón.
Apenas se confirmó la muerte del joven, la indignación se apoderó de los vecinos. En las inmediaciones del lugar del hallazgo se registraron serios incidentes, corridas, piedrazos y hasta le prendieron fuego al auto de un sospechoso.
Un menor tras las rejas
La investigación policial se movió rápido en las primeras horas posteriores al hallazgo. Según consignaron medios locales, las autoridades ya lograron la detención de un menor de edad que estaría directamente vinculado con la autoría del homicidio, mientras que los efectivos de la Unidad Regional correspondiente buscan intensamente a una segunda persona que permanece prófuga.
La comunidad y la familia de Scerra, que mantuvieron en vilo a la región con movilizaciones durante toda la semana, ahora exigen que la Justicia determine cuál fue el móvil de semejante locura y dónde estuvo escondido el cuerpo durante los días que duró la búsqueda.







