El siniestro se desató durante la madrugada del domingo en un conocido drugstore ubicado sobre la calle Juan de Echegaray. Al ver las llamas dentro del comercio cerrado, la gente que caminaba por la zona céntrica reaccionó rápido con baldes y un matafuego. Evitaron una tragedia mayor antes de que llegaran los bomberos.
Una madrugada que pintaba para ser tranquila en el corazón de Jáchal se transformó de golpe en un escenario de pura tensión y solidaridad vecinal. Un principio de incendio afectó las instalaciones del conocido drugstore “VFC”, ubicado sobre la calle Juan de Echegaray, entre San Juan y San Martín, justo frente a la Plaza General San Martín. Afortunadamente, el desastre no pasó a mayores gracias al compromiso y los reflejos de los jachalleros que pasaban por el lugar.
El episodio ocurrió en pleno centro del departamento norteño, un sector que suele registrar movimiento de jóvenes y familias durante el fin de semana. Fueron justamente los transeúntes y clientes de locales gastronómicos cercanos quienes sintieron un fuerte olor a quemado y descubrieron que densas columnas de humo y lenguas de fuego empezaban a apoderarse del interior del comercio.
Baldes, matafuegos y una respuesta exprés
Lejos de quedarse de brazos cruzados esperando el arribo de las fuerzas de seguridad, los vecinos entendieron que cada segundo valía oro para evitar que el fuego se expandiera a los locales linderos. Con lo que tenían a mano —un matafuego y un balde con agua—, el grupo de civiles se organizó en plena vereda y logró romper la inercia del fuego, sofocando el foco ígneo en cuestión de pocos minutos.
Poco después del heroico accionar civil, arribaron al lugar los efectivos del Destacamento de Bomberos de la Policía de San Juan junto al personal de la Comisaría 21. Al desplegar las mangueras, los uniformados constataron aliviados que los propios vecinos ya tenían la situación completamente bajo control, por lo que procedieron a realizar tareas de enfriamiento y ventilación del espacio.

Alivio para los dueños y sospecha de cortocircuito
Con el peligro disipado, los integrantes de la familia propietaria del drugstore se hicieron presentes en la esquina tras ser alertados por teléfono sobre lo que estaba pasando en su negocio. Debido a que el local se encontraba cerrado al público al momento del siniestro, las autoridades confirmaron que no se registraron heridos ni personas afectadas por inhalación de monóxido de carbono.
Los peritajes preliminares arrojaron que el fuego causó únicamente daños materiales en el mobiliario y la mercadería del drugstore. Aunque las causas finales del siniestro todavía se encuentran bajo una investigación técnica formal, los bomberos estiman que el fuego se habría originado por una falla eléctrica en uno de los artefactos de refrigeración del local.
Tras el mal momento vivido, los dueños del drugstore utilizaron sus redes para manifestar su enorme gratitud hacia la comunidad: «Queremos agradecer profundamente a los vecinos y a la gente que pasaba por el lugar que, sin dudarlo, ayudaron a salvar nuestro comercio. Gracias a su rápido accionar, hoy la historia es otra», expresaron emocionados.








