Se trata de Agustín Emanuel Vila, quien cayó junto a otros dos cómplices tras el brutal asalto a una familia el pasado sábado a la madrugada. La indignación judicial estalló al confirmarse que el delincuente había recibido una pena de 3 años de prisión en suspenso el mes pasado por otro robo con denuncia de violación en el mismo departamento. Este lunes vuelve al banquillo de los acusados.
La sociedad sanjuanina amaneció conmocionada este fin de semana tras salir a la luz los escabrosos detalles de un asalto domiciliario en pleno departamento Capital. El caso generó un repudio masivo debido a que, según consta en la denuncia policial, una menor de tan solo 13 años fue abusada sexualmente en medio del atraco. Si bien las autoridades de la UFI de Delitos Contra la Propiedad actuaron rápido y detuvieron a los tres sospechosos a las pocas horas, el escándalo mayor estalló al cruzarse los datos de los implicados.
Uno de los principales acusados fue identificado por la Justicia como Agustín Emanuel Vila. Para sorpresa y alarma de los investigadores, este sujeto es el mismo que estuvo involucrado hace apenas unos meses en un violento asalto de características calcadas, también en Capital, donde la víctima de aquella oportunidad denunció haber sido asaltada y vejada sexualmente por Vila y dos menores de edad.
El polémico antecedente: libre gracias a un juicio abreviado
La indignación en los pasillos de Tribunales radica en la situación procesal con la que Vila llegó a cometer este nuevo ataque. En abril pasado, el imputado se sentó ante el Sistema Acusatorio y logró un acuerdo de juicio abreviado: aceptó una pena de 3 años de prisión de cumplimiento condicional tras hacerse cargo de la autoría del robo y de otros delitos menores.
¿Por qué estaba libre si había una denuncia de abuso en su contra? En aquella audiencia de abril, la fiscalía resolvió desdoblar la causa. Como el delito contra la integridad física requiere peritajes complejos y un abordaje diferenciado, los fiscales de Propiedad enviaron esa parte del legajo a la UFI CAVIG (Centro de Abordaje de Víctimas de Violencia Intrafamiliar y de Género) para que se investigara a fondo y de forma especializada. Mientras esa investigación penal seguía su curso administrativo, Vila continuó en la calle bajo libertad condicional.
Una madrugada de terror en Capital
El último y aberrante episodio delictivo se desencadenó durante la madrugada del pasado sábado. Los integrantes de una familia capitalina descansaban en su vivienda cuando fueron despertados abruptamente por tres delincuentes que rompieron los accesos y entraron a la fuerza exigiendo dinero en efectivo y objetos de valor.
Fue en medio de esa situación de extrema vulnerabilidad y amenazas que uno de los intrusos atacó sexualmente a la nena de 13 años. Tras alzarse con el botín, los malvivientes escaparon, pero cayeron horas más tarde gracias a una serie de allanamientos relámpago ordenados por la Justicia.
Nueva audiencia y el rol de las unidades especiales
Fuentes judiciales de primer nivel confirmaron que este lunes por la mañana Vila volverá a sentarse en el banquillo de los acusados para enfrentar la audiencia de formalización de la imputación por este nuevo atraco en banda.
Debido a los antecedentes y a que violó las reglas de la condena condicional anterior, se descuenta que esta vez la fiscalía solicitará de forma inmediata la prisión preventiva efectiva en el Penal de Chimbas. Respecto a la pata más sensible de la causa, el abuso de la menor de 13 años, el legajo sumará un nuevo desborde institucional: al tratarse de una víctima menor de edad, esa parte de la investigación será girada de forma exprés a la UFI ANIVI (Centro de Abordaje Integral de Niños, Niñas y Adolescentes Víctimas de Abuso) para que realice las cámaras Gesell y los exámenes médicos de rigor.







