La Justicia local puso la lupa sobre una sofisticada maniobra de fraude interno que afectó gravemente las finanzas de una estación de servicio ubicada en el departamento de Chimbas. Este lunes se realizó la audiencia formal donde ocho empleados quedaron imputados y bajo la investigación de la UFI Delitos Informáticos y Estafas, tras la denuncia presentada por el propio dueño del comercio al descubrir el millonario desvío de dinero.
Según expusieron ante los tribunales provinciales el fiscal Duilio Ejarque y el ayudante fiscal Pablo Ferrer, la operatoria se ejecutó de manera sistemática al menos desde octubre de 2025 hasta las últimas semanas. A simple vista la maniobra parecía un error informático, pero escondía una metodología milimétrica para apoderarse de dinero en efectivo de forma diaria.
El mecanismo de la estafa se activaba cuando un cliente cargaba combustible y abonaba en efectivo. Por ejemplo, ante una carga de $40.000, el playero emitía el comprobante legítimo y, de inmediato, utilizaba la terminal de la caja para imprimir un segundo ticket por el mismo monto, con una diferencia de apenas segundos y un número correlativo idéntico o sucesivo. Para el sistema de la empresa figuraban dos ventas distintas (un total de $80.000), pero al cierre del turno el empleado solo rendía el dinero de un comprobante y se guardaba el resto del efectivo, haciendo desaparecer el ticket sobrante.
El millonario engaño saltó a la luz debido a un detalle físico imposible de camuflar: el stock real de los tanques. La alarma se encendió durante las auditorías cruzadas de la firma, al contrastar los litros de combustible que efectivamente salían de los surtidores con la facturación emitida. Los números no cerraban porque el software registraba ventas de combustible que nunca habían pasado por las mangueras; una recaudación basada en «fantasmas» de papel donde el flujo de caja real era muy inferior a lo facturado.
Por el momento, las autoridades fiscales señalaron que aún no se ha determinado con exactitud el origen cronológico exacto de la maniobra ni el monto total del desfalco, aunque los registros abarcan casi siete meses de fraude continuo. Los ocho playeros que quedaron formalmente vinculados a la investigación judicial son Leonardo Brizuela, Juan Pablo Fernández, Elio José López, Sergio Muriel, Federico Acosta, José Torres, Ariel Valenzuela y Juan Carlos Videla. Durante la etapa penal preparatoria, el Ministerio Público Fiscal corroborará el grado de responsabilidad y participación exacta de cada uno de los implicados en el caso.







