El confuso episodio en el albergue transitorio, que comenzó con un hombre internado en el Hospital Rawson con heridas cortantes y una mujer detenida por presunto asalto violento, dio un vuelco rotundo en la Justicia sanjuanina. Tras recibir el alta médica, el damnificado declaró que mantienen una relación de amistad, que se descompensaron por el consumo voluntario de sustancias y que él mismo le pidió de forma explícita que lo cortara para «estabilizarse». El fuero desestimó la causa por inexistencia de delito flagrante y ordenó la inmediata liberación de la sospechosa, aunque el Ministerio Público Fiscal retuvo el dinero y el celular de forma preventiva para iniciar una investigación por averiguación de delito.
Lo que a primera hora de la madrugada parecía un violento asalto con ribetes de sangre dentro de una de las habitaciones de un albergue transitorio ubicado en las inmediaciones de Capital, terminó convirtiéndose en una llamativa e inusual situación de índole privada. El fuero de Flagrancia decidió desestimar formalmente las actuaciones luego de que la supuesta víctima se recuperara, se presentara a declarar ante las autoridades judiciales y echara por tierra de forma tajante la hipótesis con la que la Policía había iniciado el procedimiento.
El origen del caso se dio tras un llamado de urgencia desde las instalaciones del hotel alojamiento, donde el personal del lugar solicitó asistencia médica para un cliente que presentaba sangrado por heridas cortantes. El hombre fue derivado de urgencia al Servicio de Urgencias del Hospital Rawson, mientras que la mujer que se encontraba con él en el cuarto fue aprehendida de inmediato por los uniformados, bajo la sospecha de haberlo atacado para robarle su teléfono celular y una suma de dinero en efectivo.
El relato que desarmó la causa judicial
Una vez que el damnificado recibió el alta médica y recuperó la plena conciencia, compareció ante la Justicia. Lejos de denunciar un ataque o ratificar la versión policial del robo, su testimonio desvinculó por completo a su acompañante de cualquier conducta de tintes criminales.
Según confirmaron altas fuentes judiciales, el hombre dio detalles precisos de lo que verdaderamente ocurrió adentro de la habitación:
- Vínculo y consumo voluntario: Aclaró que con la mujer no son desconocidos sino que los une un lazo de amistad. Explicó que ambos ingresaron al albergue y consumieron sustancias de manera totalmente voluntaria, lo que posteriormente le provocó a él un fuerte cuadro de descompensación de salud.
- Las heridas y la explicación mística: Respecto a las lesiones cortantes que motivaron su internación, el sanjuanino aseguró de forma categórica que los cortes fueron consentidos y explícitamente requeridos por él hacia su amiga. El testigo relató que, en medio de su crisis, creyó firmemente que recibir esos cortes en el cuerpo lo «ayudaría» a estabilizarse y salir del cuadro.
- Inexistencia de robo: Confirmó que la mujer jamás intentó hurtarle sus pertenencias, ni le exigió la entrega de dinero o elementos de valor bajo ningún tipo de coacción.
Declinación de fuero y medidas preventivas
Frente a este nuevo escenario, y al comprobarse que el supuesto afectado no denunció hecho delictivo alguno dado que todo se encuadró en la órbita de la voluntad de las partes, Flagrancia declinó la competencia por inexistencia de delito flagrante y ordenó que la mujer que permanecía tras las rejas recuperara la libertad de manera inmediata.
Sin embargo, antes de dictar la desestimación total, la causa pasó por la lupa de la UFI Delitos contra la Propiedad (para constatar el destino de los bienes de valor) y de la UFI Genérica (para evaluar la gravedad de las lesiones reportadas).
A pesar de que las autoridades judiciales aclararon que no hay sospecha de que haya existido un ilícito en el hotel, el Ministerio Público Fiscal ordenó el secuestro preventivo de la suma de dinero en efectivo y del teléfono celular que se hallaron en la escena. De ahora en más, se dará inicio a una investigación paralela bajo la carátula de averiguación de delito, con el único objetivo de determinar con absoluta certeza científica y documental la legítima procedencia de los fondos y cerrar el expediente de forma definitiva.







