El primer ministro israelí calificó la misión civil como un «plan malicioso» para romper el bloqueo en Gaza. En paralelo, la Justicia suspendió sus audiencias por razones de seguridad en el frente interno.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, informó que las fuerzas de comando de ese país “impidieron” que los barcos de la Global Sumud Flotilla llegaran a Gaza, consolidando una nueva e intensa jornada de tensión en aguas internacionales.
La organización civil comunicó que Israel interceptó las embarcaciones a unas 250 millas náuticas de la costa de Gaza. La misión, integrada por activistas y personal médico, había zarpado el jueves pasado en más de 50 embarcaciones desde la costa turca de Marmaris, representando el tercer intento organizado para romper el bloqueo naval israelí y entregar asistencia humanitaria a la población palestina.
“Detuvimos la flotilla que se dirigía hacia los terroristas en Gaza”, escribió Netanyahu a través de su canal oficial de Telegram. El mandatario difundió un video donde se lo observa supervisando la interceptación desde el cuartel general militar en Tel Aviv, transmitiendo la orden directa de “continúe hasta el final” al comandante de las fuerzas navales. Netanyahu describió la iniciativa civil como un “plan malicioso para romper el aislamiento que hemos impuesto a los milicianos de Hamas en Gaza”.
Voces desde el mar
Por su parte, los integrantes de la expedición civil denunciaron el accionar militar en tiempo real: “Buques militares están interceptando actualmente nuestra flota y las fuerzas están abordando el primero de nuestros barcos a plena luz del día”, indicaron a través de la plataforma X, exigiendo un tránsito seguro para lo que definieron como una “misión humanitaria legal y no violenta”.
Las transmisiones en directo mostraron a los comandos israelíes abordando los navíos mientras los activistas permanecían sentados en cubierta con las manos en alto. Ante esto, el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí instó a la flota a dar marcha atrás de inmediato, calificando el hecho como “una provocación”.
Cabe recordar que existe un antecedente muy cercano: una flotilla anterior, integrada por unas 20 embarcaciones y 175 activistas, fue interceptada por las fuerzas israelíes el 30 de abril cerca del sur de la isla griega de Creta. En esa oportunidad, decenas de activistas denunciaron haber sido maltratados y golpeados por las fuerzas de seguridad.
Este operativo ocurre en un contexto de altísima sensibilidad humana. De acuerdo con las autoridades sanitarias de Gaza, al menos 72.763 personas murieron por fuego israelí desde octubre de 2023 y 172.664 resultaron heridas, dejando gran parte del enclave en ruinas.
El frente interno de Netanyahu
Mientras lidera estas operaciones militares, el primer ministro enfrenta un complejo escenario en su propio país. En las últimas horas, el Tribunal de Tel Aviv canceló una nueva audiencia judicial de Benjamín Netanyahu “por razones de seguridad y políticas que impiden” su presencia en el recinto. El mandatario tiene tres causas judiciales abiertas por fraude, abuso de confianza y corrupción (los denominados casos ‘1.000’, ‘2.000’ y ‘4.000’), considerado este último como el más grave, lo que mantiene bajo constante presión su frente interno.







