Cristian Rodrigo Escalante, un peligroso delincuente sanjuanino con un frondoso prontuario por robos millonarios y fugas, recibió una nueva condena de prisión efectiva tras admitir su culpabilidad en un juicio abreviado. El brutal ataque ocurrió en el asentamiento Río San Juan, en Santa Lucía, donde el agresor —completamente desbordado por el consumo de estupefacientes— secuestró a un vecino en su casa, le gatilló en la cabeza y lo hirió de un balazo tras acusarlo erróneamente de una infidelidad. La jueza Celia Maldonado le unificó las causas y lo mandó directo al Penal de Chimbas.
El peligroso historial delictivo de Cristian Rodrigo Escalante sumó una nueva y definitiva página en los tribunales locales. El delincuente, ampliamente conocido en el ambiente policial como el «terror de Alto de Sierra», fue condenado en la Sala 4 tras reconocer la autoría de un feroz ataque armado contra un vecino del asentamiento Río San Juan, ubicado en el departamento Santa Lucía.
El violento episodio, que data del 30 de agosto de 2025, se resolvió mediante la homologación de un juicio abreviado presidido por la jueza Celia Maldonado. Escalante aceptó los cargos de lesiones leves y amenazas agravadas por el uso de arma de fuego, en concurso real. Debido a que el imputado ya arrastraba una condena previa de seis meses dictada en abril de este 2026, la magistrada procedió a la unificación de los castigos, imponiéndole una pena única de un año de prisión de cumplimiento efectivo, ordenando su inmediato traslado al Servicio Penitenciario Provincial.
Locura, disparos y culatazos en el asentamiento
De acuerdo con las probanzas recolectadas por el Ministerio Público Fiscal, la agresión se desencadenó cuando Escalante interceptó a la víctima en los pasillos del asentamiento y, mediante engaños, lo obligó a ingresar a su propiedad bajo la excusa de mantener una conversación privada. Sin embargo, apenas cerró la puerta, el escenario se transformó en una película de terror.
La secuencia criminal se desarrolló en tres momentos de extrema violencia:
- Gatillo fallido a la cabeza: Sin mediar palabra, Escalante extrajo un arma de fuego y efectuó un primer disparo intimidatorio hacia los pies del vecino. Acto seguido, le apuntó directamente a la cabeza y presionó el gatillo; afortunadamente, el mecanismo de la pistola falló y el proyectil no salió.
- Brutal golpiza y roce de bala: Ante la falla del disparo, el agresor comenzó a golpear salvajemente a la víctima en el cráneo y los brazos utilizando la culata del arma. En medio del forcejeo, el delincuente volvió a disparar: esta vez la bala se accionó y le rozó el brazo izquierdo al damnificado, quien logró escapar de la vivienda gracias a que los vecinos del asentamiento derribaron la puerta al escuchar las detonaciones.
- Segundo ataque y detención: Lejos de aplacar su ira, Escalante se dirigió minutos después a la casa de la víctima para terminar el trabajo. Allí se produjo un segundo enfrentamiento armado que cesó únicamente por la intervención de la pareja del agredido. Tras los llamados de alerta al 911, las patrullas policiales montaron un cerco en la zona, detuvieron al atacante y secuestraron el arma con una vaina servida.
Un brote paranoico motivado por la cocaína
Durante la instrucción de la causa, una de las declaraciones más determinantes para reconstruir el móvil del hecho fue aportada por la propia pareja de Escalante. La mujer testificó ante los investigadores que el delincuente llevaba varios días sumido en un consumo desenfrenado de cocaína, adicción que le provocó un brote paranoico.
Bajo los efectos de la sustancia, Escalante fabricó en su mente una historia completamente falsa sobre una presunta infidelidad entre su pareja y el vecino atacado, lo que desencadenó la sangrienta represalia en el asentamiento.
El frondoso prontuario del «terror de Alto de Sierra»
La caída en desgracia de Escalante llevó alivio a las fuerzas de seguridad, dado que el delincuente posee un legajo judicial cargado de hechos de extrema gravedad y robos de gran escala en distintas jurisdicciones de San Juan:
El historial delictivo de Cristian Rodrigo Escalante
2023: Robo de una caja fuerte con una suma millonaria en el departamento Pocito.
2024: Condena a un año y medio de prisión efectiva por un violento asalto en Santa Lucía.
2025: Fuga de una dependencia policial (junto a otro interno) y el ataque con arma en Alto de Sierra.
2026 (Marzo): Detención por el robo de $3 millones de una caja fuerte en un frigorífico de Concepción, tras simular ser cliente.
2026 (Mayo): Condena unificada a un año de prisión efectiva en el Penal de Chimbas.
Con este último fallo de la jueza Maldonado, el Servicio Penitenciario Provincial de Chimbas volverá a alojar en sus pabellones de máxima seguridad a uno de los malvivientes que mayor preocupación y alertas había despertado en las cuadrículas policiales del Gran San Juan durante los últimos años.







