Un fuerte operativo judicial sacudió el centro sanjuanino tras descubrirse una presunta red de estafas que afectaba a personas de escasos recursos. Investigadores de la UFI Delitos Informáticos y Estafas allanaron el local de la financiera «CC Créditos», ubicado en avenida Libertador, metros al oeste de avenida Rioja, secuestraron documentación clave y detuvieron a una empleada de 30 años.
Hasta el momento existen 9 denuncias formales, pero los investigadores no descartan que aparezcan más damnificados con el correr de los días en lo que ya se perfila como una estafa millonaria.
La maniobra: les daban el préstamo y les vaciaban la cuenta
Según las fuentes judiciales, la financiera otorgaba créditos a sola firma con DNI y boleta de servicio, pero exigía como requisito excluyente que el cliente tuviera una caja de ahorro bancarizada para depositar el dinero. Aprovechándose de la buena fe y la poca instrucción de los clientes, los empleados les solicitaban las tarjetas de débito, fotocopias de las mismas y las claves de home banking para supuestamente «completar el trámite».
El modus operandi de la estafa era rápido y demoledor:
- La financiera efectivamente acreditaba el dinero del préstamo en la cuenta del cliente y le entregaba el comprobante.
- A los pocos minutos, utilizando las claves que los usuarios les habían confiado, ingresaban a las cuentas y desviaban los fondos hacia otros destinatarios.
- Cuando las víctimas querían retirar la plata, descubrían que sus cuentas estaban en cero, pero la deuda con la financiera seguía vigente.
Una detenida y la investigación en curso
El operativo fue liderado por el fiscal Pablo Martín, junto al ayudante fiscal Francisco Rodríguez y la auxiliar Candelaria Terusi. En el lugar se detuvo a Tamara Romero (30), señalada como la persona que otorgó los créditos a tres de las víctimas por un monto inicial de 3 millones de pesos.
El dato: Las primeras pericias informáticas confirmaron que parte del dinero robado fue a parar directamente a la cuenta de la empleada detenida, quien utilizó los fondos para pagar servicios personales y realizar compras.
Entre los casos más dramáticos se encuentra el de un hombre que solicitó un préstamo de 90 mil pesos, le vaciaron la cuenta a los pocos minutos y ahora deberá hacerse cargo del pago de las cuotas de un dinero que nunca pudo usar. La Justicia continúa analizando las computadoras y papeles secuestrados, ya que las otras seis denuncias mencionan a más empleados de la firma.







