La justicia no descansa en la investigación por presuntas irregularidades en la Administración Pública vinculadas a una de las obras más ambiciosas de la provincia: el Acueducto Gran Tulum. Este 10 de marzo, la UFI de Delitos Especiales desplegó un operativo de gran magnitud para verificar qué se hizo y qué quedó en los papeles.
Bajo la lupa de la jueza de Garantías, la Dra. Lucero, los fiscales Sebastián Gómez y Francisco Pizarro, junto a sus ayudantes Maximiliano Gerarduzzi y Adrián Elizondo Sierra, encabezaron una recorrida técnica y judicial que no dejó rincón sin revisar.
El recorrido del legajo 33347/25
El operativo fue una verdadera «caravana» de peritos y funcionarios. El punto de inicio fue el obrador de la UTE, justo a orillas del paredón del Dique Punta Negra, en Zonda. De ahí, la comitiva se movió por distintos sectores de la Ruta 12 y se metió de lleno en el corazón de Villa Tacú.
Uno de los puntos más calientes de la inspección fue la zona del cerro donde, según el proyecto original, debía realizarse un túnel. La pregunta que flota en el aire es clara: ¿coincide lo proyectado con la realidad del terreno?







Tecnología y despliegue policial
La inspección no fue solo a pie. La Policía Rural aportó drones para mapear desde el aire el trazado de los caños, mientras que Criminalística y la Brigada de Delitos Especiales recolectaban datos en el lugar. También participaron efectivos de la Seccional 14 y personal de OSSE para dar apoyo técnico.
El tramo final de la jornada llevó a los investigadores a la Avenida Libertador (cerca del Cementerio El Mirador) y concluyó en la Planta Potabilizadora de Marquesado.
La justicia recolectó material que será clave para determinar si hubo manejo irregular de los fondos o incumplimientos en la ejecución de la obra que debía llevar agua a miles de sanjuaninos. Se vienen días decisivos para esta causa que recién empieza a mostrar sus cartas.







