La provincia atraviesa un momento sumamente delicado en materia de seguridad vial. Tras un cierre de mayo trágico, que se consolidó como el mes con mayor cantidad de muertes en choques en lo que va del año, las alarmas se encendieron con fuerza en la Policía de San Juan. El último fin de semana dejó un saldo doloroso de tres motociclistas fallecidos en diferentes episodios, exponiendo una vez más la gravedad de las infracciones y los errores humanos al volante.
Desde el D7 de la fuerza policial manifestaron su profunda preocupación por las conductas repetitivas de los automovilistas. Durante los operativos desplegados en los últimos días, las autoridades labraron 189 actas de infracción y radiaron 52 vehículos, de los cuales 23 dieron alcoholemia positiva. El comisario general Ricardo Díaz alertó sobre una constante alarmante: casi todos los fines de semana se detectan conductores que superan los 2 gramos por litro de alcohol en sangre, lo que representa cuatro veces más de lo permitido para autos y diez veces más para motos, manejando en un estado de inconsciencia total.
El factor humano sigue siendo el principal desencadenante de estas tragedies en las calles sanjuaninas. Los especialistas detallaron que el 90% de los siniestros viales se producen por fallas humanas, superando ampliamente a los problemas en las vías o los desperfectos mecánicos. En este sentido, desde la fuerza remarcaron que el uso del casco en los motociclistas no es opcional y debe estar en óptimas condiciones, ya que es el único elemento capaz de reducir de manera drástica las probabilidades de que un impacto resulte fatal.







