El lunes se conoció el robo de un arma larga de un patrullero en Rawson. Ahora, la Comisaría 10ma de 25 de Mayo investiga el extravío o sustracción de una segunda escopeta en medio de una mudanza edilicia.
No hay primera sin segunda, reza el dicho. Como si no bastara con el alboroto que se armó en la Policía por el robo de una escopeta de un patrullero de una subcomisaría de Rawson, ahora se conoció que desapareció otra arma idéntica de una comisaría de 25 de Mayo. En este último caso, las autoridades policiales no tienen en claro si la extraviaron o si alguien la sustrajo de forma ilegítima.
El primer hecho, denunciado el lunes último por el jefe de la Subcomisaría Barrio Buenaventura Luna, despertó un profundo malestar en la fuerza tras confirmarse el robo de una escopeta Remington 870 Tactical. El escándalo escaló significativamente este miércoles al trascender que desapareció otra arma larga de similares características de la Comisaría 10ma, ubicada en Villa Santa Rosa.
Este medio confirmó la información con fuentes judiciales. El nuevo caso también es investigado por el equipo dirigido por el fiscal Andrés Ghilardi, de la UFI Delitos contra la Propiedad. Las fuentes señalaron que la denuncia fue radicada el lunes por el jefe de la dependencia policial situada en la villa cabecera de 25 de Mayo y, en principio, la causa fue caratulada como actuaciones por extravío.
A diferencia del caso de la subcomisaría de Rawson, en este último hecho no existe certeza absoluta de un robo o un hurto. Las fuentes contaron que actualmente realizan refacciones en el edificio de la Comisaría 10ma y, por ese motivo, efectuaron una mudanza interna. La sospecha principal es que en medio de todo ese movimiento se perdió una escopeta tipo Ithaca, aunque tampoco descartan que el arma haya sido sustraída anteriormente y que recién ahora advirtieran el faltante. El fiscal y su equipo de investigadores pidieron informes, requerirán las grabaciones de las cámaras de seguridad y tomarán declaración a todo el personal para establecer qué pasó.
Respecto al primer caso, la desaparición de la Remington 870 Tactical de la patrulla de la Subcomisaría Barrio Buenaventura Luna fue advertida el lunes por la noche por los propios policías que tenían a su cargo el móvil. Lo más llamativo es que los uniformados no pudieron precisar en qué momento se produjo el robo.

Según la investigación, los efectivos realizaron un traslado hasta el Instituto Nazario Benavídez, en Zonda, y luego regresaron a la dependencia policial. Recién alrededor de las 22:00 horas descubrieron que la escopeta ya no estaba en el asiento trasero del patrullero. Por eso, los investigadores intentan determinar si el arma fue sustraída en Zonda o si el robo ocurrió frente a la propia subcomisaría mientras el móvil permanecía estacionado.







