Se prorrogó la prisión preventiva para Maximiliano Exequiel Alé (31), imputado por el brutal intento de femicidio de su expareja en el departamento de Santa Lucía. Ante la falta de intenciones por parte de la defensa para alcanzar un acuerdo alternativo, la causa avanza firmemente hacia el juicio oral y público. La medida cautelar fue renovada por el término de dos meses.
En una audiencia judicial marcada por la tensión, las autoridades ratificaron que el agresor continuará tras las rejas. La decisión coincidió temporalmente con una masiva movilización social en la Plaza 25 de Mayo, donde la comunidad sanjuanina marchó bajo la consigna de Ni Una Menos para visibilizar el hartazgo social frente a la ola de femicidios y violencia de género.
La investigación penal preparatoria, liderada por la fiscal de la UFI CAVIG, Florencia Pons, y la ayudante fiscal Victoria Salinas, desnudó una trama de 12 años de relación signada por el sometimiento físico y psicológico.
El hecho que originó la causa penal se registró el pasado 2 de febrero. Alé, de ocupación albañil y limpiavidrios y con domicilio en Rawson, se encontraba circunstancialmente en la vivienda de la víctima de 24 años —madre de sus tres hijos— para reparar el techo tras sufrir inclemencias climáticas.
El detonante de la agresión fue un mensaje de texto que ingresó al teléfono celular de la joven. Bajo un aparente ataque de celos, el sujeto se abalanzó sobre ella y le propinó cerca de 30 puñaladas utilizando un cuchillo tipo Tramontina y una faca. La víctima sobrevivió de milagro a las múltiples heridas infligidas en la zona del rostro y el cuello.
La crudeza del escenario fue descrita formalmente por la fiscalía en el proceso:
- Testigo presencial: El ataque se consumó al lado de una de las hijas de la pareja, de apenas 4 años de edad, quien lloraba para que no mataran a su madre.
- Escena del crimen: La menor de edad terminó manchada con la sangre de la propia víctima debido a la proximidad y violencia del hecho.
- Peligro procesal: Tras consumar la agresión, el imputado se dio a la fuga, un argumento clave utilizado por el Ministerio Público Fiscal para fundamentar los riesgos de evasión y entorpecimiento.
En las primeras instancias del caso, el defensor oficial Germán Riveros intentó encuadrar la conducta de Alé bajo la calificación legal de lesiones leves agravadas por el vínculo. Sin embargo, el juez de Garantías respaldó la postura fiscal, manteniendo la imputación por homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género en grado de tentativa.
Dado que la defensa no ha manifestado intenciones de instrumentar un arreglo o procedimiento abreviado, la fiscalía avanza en la confección de la acusación formal para elevar la causa a debate en un juicio oral y público.







