El tribunal dictó el veredicto tras la audiencia de cesura por el abuso sexual de dos niños. El Ministerio Público Fiscal había solicitado una pena de 20 años de cárcel. Con esta resolución, el peligroso delincuente sumó su cuarta condena firme por delitos de índole sexual.
El peor escenario judicial terminó de consolidarse para un abusador serial de niños en la provincia de San Juan. Tras un exhaustivo proceso en los tribunales locales, un tribunal dictó un nuevo veredicto condenatorio y resolvió la unificación de sus castigos, imponiéndole una pena de 15 años de prisión efectiva, lo que eleva considerablemente su tiempo de reclusión total tras las rejas.
El debate por el monto de la pena y el pedido de Fiscalía
El imputado ya había sido declarado culpable en este último debate oral y público por los aberrantes delitos de abuso sexual cometidos contra dos niños. Con la autoría penal plenamente acreditada por las pruebas ventiladas, la discusión en las últimas horas de la causa se centró exclusivamente en el monto de la sanción que el sujeto debía purgar en el Servicio Penitenciario Provincial.
Durante el desarrollo de la audiencia de cesura, el Ministerio Público Fiscal había presionado con firmeza para que se le aplicara una sanción de 20 años de cárcel, fundamentando el requerimiento en la extrema gravedad de los hechos, el daño sostenido en el tiempo hacia las pequeñas víctimas y la clara reincidencia en su comportamiento criminal. Por su parte, la defensa oficial, ejercida por el abogado Marcelo Salinas, intentó morigerar el impacto del fallo solicitando la pena mínima prevista para la calificación legal correspondiente.
Cómputo definitivo: 36 años en el Penal de Chimbas
Finalmente, los magistrados intervinientes optaron por un punto intermedio en la escala penal pero de enorme rigurosidad: fijaron la nueva condena en 15 años de cárcel. Al realizarse la unificación correspondiente con los castigos previos que ya pesaban sobre sus hombros por causas anteriores, el cómputo definitivo de reclusión para el delincuente se estableció en un total de 36 años de prisión de cumplimiento efectivo.
Con esta nueva resolución judicial, el peligroso agresor sumó su cuarta condena firme por delitos de índole sexual en la provincia de San Juan, confirmando un patrón sistemático de ataques que las autoridades judiciales buscan sepultar definitivamente tras los muros del penal de Chimbas para resguardo de la comunidad.







