La justicia sanjuanina ha cerrado formalmente el proceso judicial por la muerte de Lucía Rubiño, ocurrida en octubre de 2023, pero la sentencia ha generado una profunda herida en la sociedad y un rechazo absoluto por parte de los seres queridos de la adolescente. El juez de Menores, Jorge Toro, dictó una pena de dos años de prisión de cumplimiento condicional y cuatro años de inhabilitación para conducir para el principal acusado, quien era menor de edad al momento del siniestro vial.
La resolución fue comunicada a puertas cerradas, sin acceso al público ni a la prensa, y al confirmarse que el imputado continuará en libertad, los familiares y amigos concentrados en las inmediaciones de Flagrancia reaccionaron con un llanto cargado de impotencia. El dolor ante lo que consideran un fallo insuficiente se tradujo en un contundente descargo a través de redes sociales, donde sentenciaron: «Condena mediocre, justicia injusta, Y RECUERDEN SUS VIDAS VALEN DOS AÑOS».
En la misma línea de rechazo, Jorge Rubiño, padre de la joven, arremetió duramente contra el sistema judicial. Visiblemente conmovido y enojado, calificó la sentencia como una «vergüenza» y expresó que el fallo les impide encontrar un mínimo de paz, señalando directamente a los responsables de la decisión judicial al afirmar que «no hay palabras, son unos caraduras. No se puede confiar en nadie».

El trágico hecho que terminó con la vida de Lucía ocurrió en el barrio Profesional de Rivadavia, mientras ella se encontraba en la vereda. Vecinos de la zona ya habían advertido previamente sobre la realización de picadas, y aunque durante la investigación se apuntó a la posible responsabilidad de otro conductor por disputar una maniobra de competencia, el fiscal solicitó el sobreseimiento de ese implicado por falta de pruebas directas. Con esta condena de ejecución condicional para el conductor principal, el proceso judicial llega a su fin, dejando a la familia de la víctima en un estado de desamparo frente a lo que ellos consideran una justicia injusta.







