En el marco de un juicio abreviado celebrado este viernes en los tribunales sanjuaninos, una mujer fue condenada a cumplir una pena de 10 años de prisión efectiva tras haberse acreditado que entregó a su propia hija para ser sometida a explotación sexual a cambio de dinero y estupefacientes, además de haber ejercido violencia física sistemática contra ella a lo largo de su niñez.
La causa fue llevada adelante por la UFI correspondiente, bajo la dirección del fiscal Roberto Mallea junto a los ayudantes fiscales Guadalupe Ferrari y Benjamín Spatzer, con la colaboración de Analía Di Lernia y Nicolás Lozano. Los investigadores lograron reconstruir un calvario que se extendió durante seis años: las vejaciones se iniciaron cuando la víctima tenía apenas 7 años y persistieron hasta que cumplió los 13.
El infierno dentro del hogar y las agresiones físicas
De acuerdo con las pruebas acreditadas por el Ministerio Público Fiscal, la imputada permitía el acceso habitual de hombres adultos a su vivienda para que mantuvieran encuentros de índole sexual con la pequeña a cambio de retribuciones económicas o sustancias ilícitas. A dicho sometimiento se sumaban castigos corporales constantes por parte de la progenitora, los cuales le causaban lesiones físicas periódicas.
El último hecho denunciado y corroborado en el expediente se produjo cuando la damnificada tenía 13 años, en el interior de un domicilio radicado en el departamento Rawson.
Acuerdo de juicio abreviado y encierro efectivo en el Penal
Durante la audiencia de Control de Acusación, las partes presentaron un acuerdo de juicio abreviado que contó con el reconocimiento de culpabilidad por parte de la acusada. La jueza Gloria Verónica Chicón homologó la propuesta y dictó sentencia condenatoria bajo la calificación legal de facilitación de la prostitución agravada por el vínculo y por la edad de la víctima, en concurso real con lesiones leves agravadas por el vínculo.
Asimismo, la magistrada dispuso que la mujer permanezca alojada de manera inmediata y en carácter de prisión preventiva en las instalaciones del Servicio Penitenciario Provincial de Chimbas hasta que el fallo adquiera firmeza definitiva.








