El magnetismo que generan los megaproyectos de cobre en la cordillera sanjuanina comenzó a derramar con fuerza sobre la matriz manufacturera nacional. Lejos de tratarse únicamente de una actividad extractiva de alta montaña, la minería empieza a ser comprendida por los grandes polos fabriles del país como una oportunidad histórica de integración de valor agregado, sustitución de importaciones y desarrollo logístico. En una nueva y reveladora emisión del ciclo Ecosistema Minero por Radio Colón, el titular de la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (CAPRIMSA), Fernando Godoy, compartió mesa con un alto referente de la histórica firma industrial AD Barbieri y con Luis Teruel, directivo de Plusmar y vicepresidente de CELADI, para debatir sobre el rol de las pymes, la asociatividad y el desembarco de inversiones fabriles en territorio provincial.
AD Barbieri en San Juan: de Almirante Brown al corazón de la cordillera
Con 73 años de trayectoria en el mercado, dos plantas en Brasil y operaciones consolidadas en Uruguay y Paraguay, AD Barbieri —empresa insignia en la fabricación de perfiles de acero galvanizado para construcción en seco (Steel Frame) y soluciones constructivas— formó parte de la comitiva empresarial que visitó la provincia en el marco de las jornadas de CAPRIMSA. Durante la charla, su representante explicó el cambio de paradigma que experimenta el empresariado fabril respecto a la minería.
«Nosotros venimos de una cultura de parque industrial, de lo que llamamos ‘comunidad industrial’: primero mirar qué necesidades y productos tenemos entre nosotros antes de salir a buscar afuera. El evento que lideró Fernando Godoy con CAPRIMSA logró exactamente eso: abrir a San Juan y dar a conocer una magnitud de necesidades que en Buenos Aires no dimensionábamos. Hay un desconocimiento muy grande sobre todo lo que mueve la minería más allá de la roca; hay una enorme estructura social y de infraestructura detrás. Vinimos a escuchar, a entender la escala y a ponernos a disposición para articular soluciones conjuntas», remarcó el referente industrial.
Consultado sobre la posibilidad concreta de que grandes compañías manufactureras de Buenos Aires se radiquen en parques industriales sanjuaninos, el empresario confirmó que existen gestiones avanzadas: «Un grupo de empresarios que vinimos de Buenos Aires y de Mendoza ya estamos con ánimo y la idea firme de poner un pie en San Juan. La reunión nos abrió una puerta que antes no teníamos. Hay empresas que ya tienen experiencia minera y petrolera previa, y otras que nos estamos sumando ahora porque entendemos que la demanda que se viene en infraestructura de campamentos, logística y servicios requerirá presencia local».
«A mí no me da miedo China»: servicio posventa y respuesta inmediata
Uno de los momentos más contundentes del intercambio giró en torno a la competitividad de la producción argentina frente a la importación de insumos asiáticos. Al respecto, desde Barbieri fueron categóricos sobre el valor agregado que la industria local puede ofrecer a las operadoras multinacionales:
«El empresario entiende que no se trata solo de vender un producto, sino de vender un servicio. Por eso a mí no me da miedo China. China podrá competir en volumen, pero cuando la mina tenga un problema operativo y levante el teléfono para pedir auxilio técnico o reposición de piezas, la industria argentina está a un par de horas de distancia para resolverlo en el lugar. Esa inmediatez y calidad de servicio no se puede importar. Comprar afuera lo que tenemos a la vuelta de la esquina es un pecado capital; muchas veces se compra en el exterior por puro desconocimiento y no por una cuestión de precio real. El rol de CAPRIMSA es fundamental para visibilizar la oferta existente y evitar que se tomen decisiones equivocadas».
El modelo del Parque Industrial de Burzaco y el proyecto de CAPRIMSA en San Juan
La comparación entre la potencia fabril del Gran Buenos Aires y los desafíos que afronta San Juan fue otro de los puntos destacados por Fernando Godoy. El presidente de CAPRIMSA relató el impacto que significó recorrer el Parque Industrial de Burzaco (en Almirante Brown), uno de los más extensos y diversificados de la Argentina, y trazó un paralelismo con el parque minero que la cámara impulsa en la provincia.
«Ver esa cantidad de industrias de capital nacional, empresas familiares de 50 o 70 años que invierten y exportan a toda la región, te demuestra el país rico que tenemos. En San Juan hoy tenemos apenas dos o tres parques con espacio limitado; por eso desde CAPRIMSA estamos trabajando con mucho esfuerzo en organizar y desarrollar un parque industrial propio que albergue a nuestros proveedores y les dé lugar a estas firmas que quieren radicarse. Nadie nos va a venir a golpear la puerta por arte de magia; tenemos que sumar voluntades, articular con el sector público y mostrar que San Juan está lista para dar el salto», puntualizó Godoy.
En esa misma línea, el dirigente sanjuanino reivindicó el valor del contacto humano frente a la frialdad corporativa: «Yo siempre digo una frase que me quedó grabada: tenemos que humanizar a la pyme. Más allá de la inteligencia artificial y de los números fríos de inversión, los negocios se construyen charlando cara a cara, generando confianza, conociendo las familias y los equipos de trabajo que están detrás de cada taller y de cada fábrica. Esa cercanía es la que termina salvando los proyectos en la cordillera».
El respaldo de Plusmar: «Godoy es un embajador y las operadoras deben comprometerse más»
Hacia el cierre del programa, Luis Teruel, referente de la firma de transporte Plusmar, elogió la labor asociativa de la cámara y envió un mensaje directo a las operadoras mineras internacionales que manejan los yacimientos de la provincia:
«El trabajo que viene haciendo CAPRIMSA es admirable; Fernando se ha convertido en un verdadero embajador de la minería sanjuanina en todo el país. Pero hay una realidad ineludible: no hay desarrollo de proveedores sin empresas que los contraten, y no hay grandes empresas sin proveedores estratégicos que les garanticen la operación en el terreno. Esto es una alianza estratégica de ganar-ganar. Las operadoras mineras internacionales tienen que estar más cerca de las cámaras intermedias, colaborar activamente en el desarrollo de sus proveedores y apoyarse en la red local. Es la única forma de que los proyectos avancen en armonía con la comunidad y con la economía real», concluyó Teruel.








