El avance hacia la era del cobre en San Juan abrió un frente de estudio decisivo en el ámbito académico y científico. Lejos de limitarse al volumen de reservas o a la inversión neta de capital, el verdadero salto de desarrollo radicará en la capacidad del entramado productivo local para absorber tecnología, generar servicios de ingeniería de detalle y consolidar una red de proveedores competitivos. En una extensa entrevista en el programa Ecosistema Minero por Radio Colón, las politólogas e investigadoras de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) Daniela Castro y Fabiana Guerrero expusieron los alcances de un proyecto que busca mapear el «Sistema Sectorial del Cobre», medir las capacidades de las pymes industriales sanjuaninas y sentar bases científicas para la toma de decisiones estratégicas.
La matriz de capacidades: tecnología, organización y vínculos institucionales
Durante la charla conducida por Gustavo Martínez, Daniela Castro explicó cómo se traduce la teoría de la innovación a la realidad concreta de la cordillera sanjuanina: «En nuestras jornadas académicas pudimos cruzar miradas con otros equipos de investigación netamente económicos que modelizan la competitividad con fórmulas econométricas de más de una decena de variables. Nosotras, desde la ciencia política y las instituciones, aportamos la dimensión cualitativa y estructural: cómo se articulan las capacidades tecnológicas, las organizacionales y las de vinculación».
La matriz desarrollada junto a Fabiana Guerrero cruza tres grandes dimensiones del ecosistema productivo:
- La base de conocimiento: quiénes generan saber técnico, desde la propia universidad hasta institutos de I+D y centros tecnológicos.
- Las redes de actores y demanda: la interacción directa entre operadoras mineras (como los proyectos en etapa de exploración avanzada o factibilidad), contratistas y cámaras empresariales como CAPRIMSA.
- Las instituciones y políticas públicas: el marco normativo, los programas de ciencia y tecnología y las reglas de juego que fijan los gobiernos provincial, nacional y municipal.
«Con estos cruces buscamos poner luz sobre aspectos concretos: si hay investigación y desarrollo local, quién hace la ingeniería de detalle de los megaproyectos (si consultoras internacionales o profesionales locales) y qué políticas activas existen para promover empresas de base tecnológica», detallaron las especialistas.
El auge de los servicios del conocimiento y el potencial de los spin-offs universitarios
Uno de los hallazgos preliminares más relevantes apunta a la fortaleza del sector de servicios basados en el conocimiento en San Juan. A diferencia de lo que ocurría en los inicios de la gran minería metalífera, la provincia cuenta hoy con un número significativo de micropymes y pymes tecnológicas enfocadas en software, geología aplicada, monitoreo ambiental y soluciones digitales.
«San Juan tiene un núcleo muy potente de empresas de servicios con base tecnológica que son auténticas pymes de conocimiento. Además, tenemos que empezar a pensar seriamente en los ‘spin-offs’: empresas que nazcan directamente de proyectos de investigación dentro de la universidad pública. En Argentina hay experiencias valiosas y en San Juan la UNSJ ya realiza consultorías y transferencias, pero ese vínculo debe formalizarse e institucionalizarse a través de convenios específicos con las cámaras y las empresas operadoras», destacó Daniela Castro al profundizar sobre el trabajo que articulan junto a Fabiana Guerrero.
En ese marco, remarcaron que faenas situadas a más de 3.800 y 4.000 metros sobre el nivel del mar, expuestas a temporales de nieve y caminos de cornisa extremos, demandarán un nivel de tecnología sin precedentes. Si bien reconocieron que gran parte de la maquinaria de extracción pesada continuará importándose para cumplir con estándares mundiales, subrayaron que existen nichos de desarrollo tecnológico local y mantenimiento especializado donde San Juan puede anticiparse y liderar la provisión regional.
Tiempos, procesos y manejo de expectativas: «La ciencia no se hace de un día para el otro»
En sintonía con las exposiciones que tuvieron lugar en las jornadas empresariales de CAPRIMSA y las advertencias de consultores de opinión pública, las investigadoras pusieron un fuerte énfasis en la variable temporal.
«El factor tiempo es determinante. Hubo coincidencia entre todos los expositores en que los procesos mineros no son de hoy para mañana. Manejar las expectativas de la sociedad exige explicar con total claridad que la maduración de un proyecto y la capacitación del tejido industrial llevan años. Para escribir diez páginas de rigor académico pasamos meses leyendo, consultando colegas y contrastando datos; con la minería y los proveedores ocurre lo mismo: no hay que abandonar el proceso porque los resultados sostenibles se logran en el mediano y largo plazo», concluyeron Castro y Guerrero.
El objetivo final de la investigación es entregar a las cámaras del sector, a las compañías mineras y a las autoridades gubernamentales un diagnóstico riguroso que permita responder una pregunta central: ¿es el sistema del cobre en San Juan un ecosistema verdaderamente innovador, o qué herramientas concretas le faltan para serlo?








