Juan Esteban García, un ciudadano cordobés que presenció el violento episodio en un supermercado de Río de Janeiro, rompió el silencio y brindó detalles escalofriantes sobre la agresión de José Luis Haile contra una joven trabajadora. El acusado, conocido como “El Puma de Janeiro”, permanece bajo custodia policial mientras su situación procesal se complica en el país vecino.
Crónica de una agresión injustificada
El hecho ocurrió este lunes en un establecimiento comercial ubicado en la calle Siqueira Campos, a metros de la playa de Copacabana. Según relató García, la tensión comenzó cuando la víctima, Samara Rodrigues de Lima (23), quien se desempeña como repartidora de una aplicación, intentó agilizar su trabajo ubicándose en una caja que estaba por abrir.
Ante la demora de unos diez minutos por parte de la cajera, Haile comenzó a proferir quejas en voz alta. Cuando la joven intentó explicar que la empleada no tenía la culpa de la espera, el hombre de 67 años reaccionó de forma violenta. «Me di cuenta que era argentino por cómo hablaba. Empezó a insultar a las cajeras y a hacer callar a la chica. El ambiente era muy pesado», recordó el testigo cordobés.
Insultos raciales y el llanto de la víctima
La situación alcanzó su punto más crítico cuando Haile le exigió a Samara que se callara con gestos autoritarios. Ante la resistencia de la joven, el agresor le gritó «negra p…» en dos oportunidades. «Hizo llorar a la chica. En ese momento le dije que iba a llamar a la policía y que se quedara ahí», explicó García, quien además advirtió al agresor que no saliera del local porque afuera ya había personas esperándolo debido a la gravedad de sus dichos.
Quién es «El Puma de Janeiro»
José Luis Haile, oriundo de La Plata e hincha de Boca Juniors, reside en Río de Janeiro desde hace dos años. En sus redes sociales se presentaba como una persona sociable y amante de la ciudad carioca, donde se ganaba la vida como vendedor ambulante de choclos y bebidas en la playa. A pesar de su aparente integración cultural, el denunciante aseguró que Haile estaba «perfecto y era plenamente consciente» de la gravedad de sus actos al momento de la agresión.
Situación legal y próximos pasos
Tras ser interceptado por dos efectivos policiales alertados por García, Haile fue detenido y trasladado a una unidad especial en la cárcel del barrio Benfica. En su primera audiencia, la Justicia brasileña determinó que deberá permanecer bajo custodia entre 5 y 7 días más mientras se resuelve su situación. En Brasil, la injuria racial es un delito grave y el testigo ya manifestó su total disposición para declarar ante la fiscalía: «Claro que voy a declarar; yo lo escuché, ella lo escuchó, fue exactamente así», sentenció.







