En una nueva jornada del juicio político contra los fiscales Di Santo, Miralles y Pizarro, los testimonios técnicos revelaron fallas estructurales en el levantamiento de pruebas. La familia Macarrón sostiene que la impericia de los funcionarios permitió que el femicidio permanezca impune tras 20 años.
El enjuiciamiento a los tres fiscales que tuvieron a su cargo la investigación del crimen de Nora Dalmasso sumó este viernes testimonios demoledores. Durante la audiencia en Córdoba, diversos peritos y testigos que participaron en las etapas iniciales del caso detallaron una serie de errores procesales que, según la acusación, terminaron por «contaminar» irremediablemente la escena del crimen en la vivienda de la Villa Golf de Río Cuarto.
Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro enfrentan este proceso por mal desempeño y negligencia grave. En las declaraciones de hoy, se hizo hincapié en la falta de resguardo del lugar del hecho y la demora en la recolección de muestras biológicas clave, lo que impidió identificar fehacientemente a los responsables en el momento oportuno.
Un proceso histórico contra tres funcionarios en simultáneo
Es la primera vez en la historia judicial de Córdoba que un Jurado de Enjuiciamiento analiza la conducta de tres fiscales de manera conjunta por una misma causa. El malestar de la familia Macarrón —quienes actúan como testigos y denunciantes— es evidente. Facundo Macarrón ha sido lapidario en sus intervenciones, calificando de «burros» a los investigadores y acusándolos de haber construido hipótesis basadas en prejuicios más que en pruebas científicas sólidas.
Por su parte, los fiscales se defienden alegando la complejidad del caso y la falta de recursos técnicos al inicio del proceso. Luis Pizarro, el último en elevar la causa a juicio (donde Marcelo Macarrón resultó absuelto en 2022), defendió su labor argumentando que trabajó sobre una investigación que ya llevaba diez años de vicios heredados.
Plazos y posibles sanciones
El Jury tiene previsto continuar con las declaraciones de un extenso listado de más de 30 testigos, incluyendo a médicos forenses y efectivos policiales que intervinieron en 2006. El tribunal tiene como plazo máximo el próximo 28 de mayo para emitir un veredicto.
Las opciones para el jurado son binarias: la destitución inmediata de sus cargos o el sobreseimiento, lo que les permitiría seguir en sus funciones. Hasta el momento, ninguno de los tres fiscales ha solicitado licencia ni ha sido suspendido preventivamente, una situación que genera una fuerte tensión en el ambiente judicial cordobés mientras el femicidio de Nora Dalmasso camina peligrosamente hacia la impunidad definitiva.







