Delincuentes ingresaron a un departamento en un consorcio de Capital y sustrajeron una importante suma en moneda extranjera y pesos. Al no registrarse aberturas forzadas, la principal hipótesis apunta al entorno cercano de la víctima.
Un llamativo y sigiloso robo es investigado por la Policía y la Justicia tras suscitarse en el interior del barrio Villa del Carril, en Capital. Delincuentes lograron ingresar a un departamento y alzarse con una suma millonaria sin ejercer ningún tipo de violencia ni dejar rastros de un ingreso forzado en el inmueble.
El damnificado fue identificado por las autoridades como Jorge Mercado, de 63 años. Según consta en su denuncia, el hombre descubrió la desaparición de una importante cantidad de dinero en efectivo que guardaba dentro de una caja, la cual estaba oculta en el placard de su vivienda, ubicada en un consorcio de la calle Agustín Gómez, entre Ameghino y la lateral de avenida Circunvalación.
De acuerdo con el detalle de la denuncia, los ladrones se apoderaron de 10.000 dólares estadounidenses, alrededor de 3 millones de pesos y una suma no precisada en euros. En su totalidad, el valor del botín rondaría los 17 millones de pesos.
Lo que más desconcierta a los investigadores es el escenario del hecho: el departamento no presentaba daños, cerraduras violentadas ni signos de haber sido forzado. Mercado advirtió el faltante el sábado pasado cuando revisó el escondite; sin embargo, explicó que hacía aproximadamente un mes no controlaba el dinero, por lo que resulta imposible establecer con precisión la fecha exacta del golpe. Además del efectivo, los autores se llevaron copias de llaves de un automóvil, un buzón y un candado.
Ante la total ausencia de destrozos y el evidente conocimiento del lugar, la principal hipótesis de los pesquisas apunta a una persona con acceso o extrema familiaridad con la vivienda. «Todo indica que quien ingresó sabía dónde estaba guardado el dinero y cómo moverse dentro de la vivienda», detallaron fuentes vinculadas al caso.
La recolección de pruebas suma otra complicación para la causa: el consorcio no cuenta con cámaras de seguridad, lo que priva a los efectivos de registros audiovisuales para reconstruir movimientos sospechosos en la zona.
La causa penal se encuentra en manos de la Comisaría 28ª y de la UFI Delitos contra la Propiedad, quienes ya centran sus esfuerzos en reconstruir el entorno cercano de la víctima para determinar quiénes tuvieron acceso al departamento en las últimas semanas. El expediente fue caratulado provisoriamente como robo sin efracción.







