La Justicia provincial pondrá en marcha este miércoles por la tarde uno de los procesos judiciales más sensibles y con mayor impacto social de los últimos años. Bajo un estricto régimen penal juvenil, se dará inicio al debate oral por la muerte de Lucía Rubiño, la adolescente de 16 años que perdió la vida el 15 de octubre de 2023 tras ser atropellada en el Barrio Profesional, en el departamento de Rivadavia.
El proceso, que genera una enorme expectativa en la comunidad, estará a cargo del Primer Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia, conducido por el juez técnico Jorge Toro. Por cuestiones operativas y de infraestructura, el tribunal colegiado ad-hoc sesionará de forma excepcional en el Edificio de Flagrancia, fuera de las sedes habituales de la justicia de menores.
Un blindaje legal estricto: sin público ni familiares
Debido a que el acusado, identificado legalmente por sus iniciales N.M., era menor de edad al momento del trágico hecho, el juicio estará blindado por las normativas nacionales e internacionales que protegen los derechos de los adolescentes en conflicto con la ley penal. Esto significa que las audiencias se desarrollarán a puertas cerradas, con prohibición absoluta de ingreso para el público y los medios de comunicación.
Asimismo, otra de las particularidades más duras del régimen penal juvenil es que no contempla la figura de la querella particular, por lo cual la familia de Lucía Rubiño no podrá participar del juicio como parte acusadora. La acción penal quedará delegada exclusivamente en el Ministerio Público.
Las estrategias de la Fiscalía y la Defensa
El eje central del debate pasará por la calificación legal del hecho, lo que determinará el futuro del imputado:
- La acusación (Fiscalía de Menores): Representada por la fiscal Liliana Marinero, sostendrá la hipótesis de homicidio con dolo eventual. Esta calificación implica que el joven N.M. manejaba con pleno conocimiento del peligro fatal que generaba su conducta y, aun así, continuó haciéndolo, aceptando el posible resultado de muerte.
- La defensa técnica: Encabezada por el abogado Nasser Uzair, buscará derribar la postura fiscal para demostrar que se trató de un hecho culposo (ligado a la negligencia o la imprudencia), una figura que prevé una escala penal de menor cuantía.
Menos testigos y plazos del juicio
A través de una convención probatoria previa entre las partes, se logró una fuerte depuración de las pruebas para agilizar el proceso: se redujo la lista de más de 70 testigos originales a poco más de 20 declaraciones decisivas, descartando testimonios indirectos o irrelevantes.
Si el debate se desarrolla con normalidad y sin planteos de nulidad, las autoridades judiciales estiman que el juicio se extenderá durante unas diez audiencias y concluirá en el plazo de un mes, antes del inicio de la feria judicial de invierno.
Por su parte, el segundo conductor que estuvo involucrado inicialmente en la investigación, Juan Pablo Echegaray, sigue un trámite por separado ante la Corte de Justicia de San Juan luego de haber sido sobreseído en las instancias previas.







