La investigación dio un giro aún más oscuro tras la ampliación de la denuncia de la madre, quien reveló haber sido víctima de abusos junto a su hija. Hay dos imputados mayores con prisión preventiva, un menor a disposición de la Justicia y un prófugo intensamente buscado.
Una jornada de extrema tensión y altísima complejidad judicial se vivió este jueves en los Tribunales locales durante la audiencia de formalización por el brutal asalto y ataque sexual ocurrido en el distrito de Concepción, Capital. El caso, que ya generaba profunda indignación social, sumó detalles escalofriantes luego de que la investigación confirmara que tanto la adolescente de 13 años como su madre fueron víctimas de abusos sexuales por parte de los delincuentes.
Ante la gravedad de los hechos y con el objetivo de preservar la integridad y la intimidad de las víctimas, el juez de Garantías, Pablo Leonardo León, ordenó el desalojo de la prensa tras la toma de imágenes iniciales, llevando adelante el relato de los hechos bajo un estricto hermetismo.
El giro de la causa y el rol de los acusados
El escenario para los imputados cambió drásticamente en las últimas horas, principalmente tras la ampliación de la declaración de la madre el pasado miércoles, lo que agravó considerablemente la situación procesal de los detenidos.
- Agustín Emanuel Vila: Es el imputado más comprometido. La menor de 13 años lo identificó de manera detallada durante su declaración en Cámara Gesell. La fiscalía lo señala no solo como uno de los autores del robo, sino como el responsable directo de los ataques sexuales.
- Thiago Narváez: Continuará detenido de forma preventiva. No obstante, las sospechas de las autoridades apuntan a que el verdadero partícipe del asalto habría sido su hermano menor de edad. Para esclarecer su situación, el Ministerio Público Fiscal no descarta realizar una rueda de reconocimiento en los próximos días.
- Juan Valentín Tello Giménez: Había sido uno de los primeros aprehendidos, pero durante la audiencia fue desvinculado por completo de la investigación y recuperó la libertad.
Por otra parte, se confirmó que un menor de edad presuntamente implicado ya se encuentra a disposición del Juzgado de Menores correspondiente, mientras que un cuarto sospechoso permanece prófugo y es intensamente buscado por la Policía.
Una noche de terror: la reconstrucción del hecho
De acuerdo con los datos que trascendieron de la investigación, el asalto fue perpetrado por una banda organizada. Tres delincuentes irrumpieron en la vivienda mediante escalamiento, mientras un cuarto integrante se quedó en el exterior de la propiedad haciendo de «campana».
Una vez en el interior, los atacantes actuaron con extrema violencia y provistos de armas blancas. Encerraron a uno de los hijos de la familia en una habitación para asegurar el control de la casa. En tanto, la madre y la adolescente de 13 años fueron retenidas en otra pieza, sector donde se consumaron los ultrajes.
Imputación gravísima y 6 meses de prisión preventiva
A pedido de los fiscales coordinadores de la UFI Delitos Contra la Propiedad, Claudia Salica y Cristian Catalano —junto a los ayudantes fiscales Ignacio Domínguez y Verónica Prividera—, el juez dictó la prisión preventiva para Vila y Narváez por un plazo de 6 meses. Asimismo, fijó en un año el tiempo límite para el desarrollo de la Investigación Penal Preparatoria (IPP).
La carátula provisoria impuesta por la Justicia refleja la ferocidad del ataque bajo la figura legal de concurso real:
Calificación penal contra los acusados: Coautores de robo agravado por el uso de arma blanca, por ser en poblado y en banda, y por escalamiento. A esto se le suman los cargos de abuso sexual gravemente ultrajante (en perjuicio de la madre) y abuso sexual con acceso carnal (en perjuicio de la menor), ambos delitos doblemente agravados por la participación de tres personas y el uso de armas.
En el plano de las defensas técnicas, la defensora oficial Daniela Nielson asistió a Vila y al liberado Tello, mientras que la abogada particular María Filomena Noriega representó los intereses de Narváez. Las próximas semanas serán clave para el avance de las pericias psicológicas, biológicas y el reconocimiento de sospechosos.







